Instituto de Vida Silvestre

Asesoría y talleres para la conservación de recursos naturales en Latinoamérica.

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#MenosFloroMásAcción 10 cosas que puedes hacer si te importa lo que está pasando en la Amazonía

Disculpen por la hipersimplificación del tema, pero ojalá que sirva de algo para canalizar esta energía cargada de rabia, frustración y tristeza, hacia acciones concretas y otras más estratégicas.

 

1.  85% de la deforestación en la Amazonía es causada en terrenos de 1 a 5 hectáreas, para ampliar tierras para cultivos y ganadería. Reduce tu consumo de carne y lácteos, compra alimentos que sepas de dónde vienen. No es solo la soya la que está destruyendo bosques en Paraguay y Bolivia, la yuca, el plátano y la papaya le están ganando terreno a los bosques en Perú. Solo que no salen tanto en las noticias como la palma aceitera y la minería ilegal.

 

 

2. No compres oro, salvo que puedas garantizar de donde viene. 

 

 

 

3. ¿Te gusta hacer parrilladas? Compra carbón de viruta de coco, o que venga de bosques manejados. Cada día miles de hectáreas de bosque se convierten en carbón para parrilladas, pollerías o para ser usadas en ladrilleras que aun no usan gas. 

 

 

 

 4. Apoya la construcción de viveros, ayuda a reforestar, sembremos bosques comestibles. Hay millones de hectáreas deforestadas en el Perú y cientos de iniciativas que ayudan a la reforestación. Eso sí, escojan especies nativas como primera opción, especies que ayuden a regenerar el suelo y cumplan un rol para la fauna silvestre. Si quieres adoptar un árbol y apoyar la conservación, entra a reforesta.pe

 

 

5. Reúne un grupo de amigos, u organiza a la gente en tu oficina y crea tu propia área de conservación, o apoyen una existente. Hay 200 iniciativas de conservación de comunidades y familias en el Perú, además de las áreas naturales protegidas. Encuéntralas en conservamos.org, en la Red Amazonía que Late y el SERNANP. Arbio también te permite adoptar una hectárea de bosque en sus concesiones de conservación en Las Piedras en Madre de Dios. La firme es que si cada peruano/a cuidaría 3 hectáreas, todo el territorio del Perú estaría protegido. No depende de tener plata, dona tu talento si no tienes recursos para donar. 

 

 

6. ¿Necesitas madera para tu casa? Hay pisos de bambú, que crece rápido y no demora años en crecer como el shihuahuaco (que es hogar del águila arpía). Si necesitas madera, no elijas las maderas de crecimiento lento. Busca madera certificada (que no abunda) o de algún vecino que ya esté reforestando. 

 

 

 

7. Apoya iniciativas y negocios que ponen en valor el bosque con respeto. Desde albergues de ecoturismo a productos que vienen de bosques manejados. 

 

 

 

 

8. Sé más activo en la política. Ya sea a nivel local, durante los procesos de zonificación y ordenamiento, durante los planes de presupuesto participativo o planes regionales de desarrollo concertado. O al menos al votar por un congresista o un Presidente, o informándote a ti mismo/a y a más personas cuando hayan decisiones que tomar. 

 

 

 

9. Comparte las historias de gente que conserva, agradece y reconoce a quienes están en la primera fila de la conservación. Respetemos y valoremos a los pueblos indígenas. Inculca empatía activa por la naturaleza a los niños y niñas, e involúcrate en la educación de tus hijos. Estudios muestran que la motivación intrínseca para conservar, es la principal razón por la que la gente no deforesta bosques, no la plata. No es floro.

 

 

10. Los incendios forestales son una realidad que se repite todos los años y donde impera una negligencia a todo nivel para prevenirlos. No queda otra que involucrarnos en las campañas de sensibilización especialmente cuando el SENAHMI alerte sobre situaciones en las que haya más probabilidad que el fuego se extienda, en apoyar a brigadas si estamos en zonas rurales con donaciones de materiales y equipos, o sumándose a las brigadas y creándolas donde no hayan, y exigir que los Planes que tiene que implementar el Estado se cumplan. Creo que las rondas campesinas podrían cumplir un rol clave en este proceso.

 

 

El mayor reto de nuestro siglo es reconciliar la forma cómo nos relacionamos con la naturaleza, todos tenemos que involucrarnos.

 

Autor: Bruno Monteferri